martes, 27 de diciembre de 2022

Nuestra banda sonora




 

De mi infancia, desde luego. Y por lo que he leído estos días en las redes, el de muchísimos y muchísimas otras. Cada uno guarda un vínculo particular entre su universo emocional familiar y Serrat. En eso diría que es único. Por lo que sea, se ha colado en el acervo común.

Estos días se despedía de los conciertos. Los últimos, en Barcelona, no podía ser de otra forma. Y adaptó el repertorio incluyendo más de sus primeras canciones en català y de sus memorias en su barrio, el cercano Poble Sec. 





Dejo por aquí enlace al concierto.




miércoles, 29 de diciembre de 2021

Música en el 2021

 

 Foto de Expect Best

Este año también extraño, con una de mis salas preferidas cerrada tanto tiempo, no voy a hacer ránking de conciertos. Sí quedarán en mi memoria algunos momentos: 1) Amaral cantando en Sonorama todos los mares de la tierra son igual que tú, igual que tú, igual que tú...con una puesta en escena mágica 2) Un concierto de León Benavente bajo las estrellas en lluvia de agosto, en un perdido lugar de Burgos, y 3) Un concierto en el Poble Espanyol que tuvo que ser interrumpido por diluvio salvaje mientras Guadalupe Plata se animaba con los relámpagos. 
  
Lo que sí os dejo son varias músicas que he descubierto a lo largo de este 2021. Me han salido 12, mira por dónde una por mes:

Para mí, es el nuevo Voyage, voyage. Del siglo XXI, por supuesto.


2. Grand corps malade - Pendant 24 heures
Intercambio de roles muy pegadizo y bien rimado.



3. Zeca Baleiro - Telegrama
Ni idea de cómo me llegó, pero me acompañó varias caminatas solitarias por la comarca (imposición covid) mientras intentaba cantar el bridge con la misma rapidez.  


4. León Benavente - Ayer salí
Qué decir de esta canción canalla sobre el ecosistema de las salidas nocturnas. Más si cabe en una época en la que salir de la manera que lo canta parece que haya pasado a mejor vida. Raro es que yo recomiende un grupo indie. Tiene otras canciones que me han encantado, como 'Gloria'.

Hipnótica esta canción y poética en su estética de colores y texturas, ved el vídeo. Me parece asombrosa la capacidad de este grupo de seguir siendo actual a través de los años. Debe de ser que saben captar las tendencias musicales e incorporarlas para seguir teniendo un estilo propio. 

6. Vetusta Morla - La Virgen de La Humanidad
Buena letra, buena música, buen mensaje.

7. Colapesce, Dimartino - Musica leggerissima
No sé qué es lo que tiene esta canción, quizás sea ese punto nostálgico en su música, y lo que nos cuenta: ponme (por favor) un poco de música ligera, alegre pero no tanto... 


8.
 Måneskin - Torna a casa
De los ganadores de Eurovisíón, me gustó esta canción más reposada. Para entenderla quizás haga falta algo más que un cursillo de 3 meses. Confieso que a veces el cantante se me parece a Rosario (sí, la Flores!).


9. Soha - Mil pasos
Por la música, por la letra, por el ritmo, por el acompañamiento, por la mezcla de idiomas, por el acento. 



10. Mr. Kilombo - Sinmigo
Por el mensaje y por la manera de contarlo. El tema me ha recordado algo a la de Kevin "Desde que te perdí".



11.
 Mashrou' Leila - Marikh
Cambio de tono. Canción intimista de descenso a Mordor, lo bueno de no entender la letra es que puedes escucharla desde otra perspectiva y percibir otras sutilezas. 


Souad Masi
12. Souad Massi - Raoui
Me gusta su voz desnuda con los acordes de guitarra de fondo. Sencilla y bonita.





BONUS TRACK(S)

The Sey Sisters - Believe
Después de haber escrito este post vi a este trío de voces en concierto en la Pl. Catalunya (por cierto, una zona muy bien pensada para estas navidades).


Mina Mazzini - Un anno d'amore
Recientemente vi un programa dedicado a Luz Casal en que se explicaba que "Un año de amor", famosa por la peli de Almodóvar Tacones lejanos, en realidad era una version de esta italiana Un anno d'amore, ¡de 1965!
Pero eso no es todo: resulta que Un anno d'amore es, a su vez, versión de la francesa C'est irreparable, de Nino ferrer (1963). ¡También me gusta!

Raffaella Carrà - A far l'amore comincia tu
La versión original de esta canción que se me ocurrió buscar una noche de Semana Santa y que se convirtió sin preverlo en un especial Raffaella en v.o. Sirva este post como homenaje.




¿Cuáles te han gustado más? ¿Qué otras me recomiendas?

 

lunes, 9 de noviembre de 2020

Gambito de dama

Extraño nombre, me parecía como una expresión argentina de resonancias cómicas sin traducción para mí. Pero el tablero de ajedrez de la carátula y una misteriosa jugadora vestida de otra época me llevaron a buscar su significado: un movimiento de ajedrez.

La curiosidad estaba servida y le di al play. Esta miniserie cuenta la historia de una niña muy dotada en matemáticas que descubre casualmente el ajedrez y poco a poco se convierte en un fenómeno en un mundo masculino. Trata también, aunque con poca profundidad, los vaivenes y desequilibrios que parecen acompañar a los genios. En el caso de Beth Harmon, la ajedrecista, también le acompañaba una infancia poco amorosa que dificulta sus relaciones sociales adultas.

El personaje es muy misterioso, me recordó en parte a la Lisbeth Salander de la saga 'Los hombres que no amaban a las mujeres'. Me pregunto si eligieron a la actriz por esos grandes ojos o construyeron las miradas y los planos una vez seleccionada.

Aunque no es el hilo principal, cabría destacar la velada crítica a la sociedad estadounidense de los años 60 de familias aparentemente felices que tapaban sus trapos y frustraciones con el consumo silencioso de alcohol.

Y...¿es una historia real? Pues...no con una pinceladas de sí. El autor del libro del que parte la serie explicó que él mismo fue jugador y que tomó datos reales de partidas y torneos de esos años, incluidos las de los expertos jugadores rusos.

A mí me enganchó bastante y no quiero contar más hasta que la veas.

martes, 15 de septiembre de 2020

20 años no es nada, decía la canción


20 años. Parece que fue ayer. O antesdeayer. Allí estábamos, en el hospital, en shock, de protagonistas de repente en una película que pasaba sin querer que pasara. La realidad superando la ficción. Tras la última ronda de calmantes te quedaste quieto, tranquilo quizás por la morfina, qué más da, y te fuiste. Un 15 de septiembre, la vuelta al cole.
Quizás subiste a este velero en vez de mirarlo desde el balcón frente a este mar que tanto te gustaba y que, maldita sea, se te quedó por disfrutar.

Ayer volví al cole. Al de los grandes. Cosas que van, cosas que vienen.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Mignones, la película


Después de la polémica que se creó en torno a esta película antes de su estreno (y crucificada sin verla), ayer la vi. Que hubiera sido premiada en Sundance y que fuera el film debut de una directora francosenegalesa (Maïmouna Doucouré)  me animó. Por cierto, la misma directora tiene un premio César por un corto anterior a esta película.

Y es buena. Una crítica social a la hipersexualización, a la futilidad de las redes sociales y la relevancia que tienen para los niños, a la facilidad con que los niños acceden a contenido en internet no adecuado para su edad (y no quiero abrir aquí el melón del consumo infantil de pornografía porque la peli pasa de puntillas sobre eso). Todo en un contexto familiar y social en el que las chicas, de 11 años, parecen estar muy solas: práctica ausencia de supervisión paterna/materna por exceso de trabajo, directores/profesores que únicamente parecen preocuparse del cumplimiento de la normativa, choque entre la cultura de origen y la de acogida...¿a alguien le suena?

¿Alguien ha visto niñas más pequeñas que esos 11 años bailando y cantando reguetón en presencia de sus padres? ¿Alguien ha visto las coreografías que se preparan para los bailes de fin de curso de primaria y secundaria? ¿Cómo son los referentes infantiles en música y cine? ¿Cuál es el imaginario con el que crecen los niños actuales?
En definitiva, ¿a alguien le sorprende lo que muestra la película Mignones (Guapis, en español)?

Os leo en los comentarios.


viernes, 19 de junio de 2020

Silencio, se escucha



Caen las gotas al laguito de la fuente
en suave cadencia
graznan las gaviotas 
al despedir el día
se oye el roce de cubiertos con los platos
a la hora de la cena
murmuran las voces al oído
sin querer romper
el silencio
este bendito silencio.

De pronto, tañen, imponentes,
las campanas de la catedral.
Son las diez. De la noche.

lunes, 18 de mayo de 2020

A Rizzo le han hecho un bombo



Día + de 60 ya

Parece que vamos poder vivir la experiencia de los autocines, solo nos faltará tunear los coches al estilo años 60, buscarnos un novio metemanos divertido y vestirnos de época. ¡Qué emoción! 

Al ver esa noticia en la tele me acordé inmediatamente de las escenas de Grease, y muy concretamente de esa en la que la noticia del embarazo de Rizzo corre como la pólvora de boca a oreja y de coche en coche. Hace ya tiempo estaba viendo la peli por enésima vez (y a engancharme también por enésima vez + 1) y la puse en v.o. Total, ya me sé los diálogos casi de memoria.
Y entonces llegó el momento de la frase lapidaria, tan de otra época y temida: "A Rizzo le han hecho un bombo" (ve aquí la escena).

En inglés quedaba como "Rizzo got a bun in the oven" y, claro, no es lo mismo...Es como el "a Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre", en cuanto la oyes en otro idioma tienes la sensación de que te han engañado.

Volviendo a Grease...se me ocurrió investigar un poco cómo se dice en otros idiomas (deformación vocacional) y a qué imagen hacen referencia:


  • Rizzo got a bun in the oven > Rizzo tiene un bollo en el horno
  • Rizzo a une brioche au four > Rizzo tiene un brioche en el horno
  • Rizzo hat einen Braten in der Röhre  > Rizzo tiene un asado en el horno 
  • Rizzo ha una pagnotta nel forno > Rizzo tiene un pan en el horno


En general hacen referencia al pan y al horno, pero en castellano...¿de dónde sale esa expresión del bombo? No he encontrado el origen. ¿Lo sabes? ¡Cuéntamelo!



PD: El personaje de Rizzo daría para otro post, solo te cuento que la actriz que la interpretaba tenía...¡34 años!

domingo, 3 de mayo de 2020

Lion. Sheru. Saroo



Hay historias increíbles. Esta es una de ellas. Y es real, basada en una historia real, la de Saroo, un niño de 5 años que vive en una aldea india.
Si vas a ver la película mejor deja de leer ahora. Vuelve cuando la hayas terminado y cuéntame qué te ha parecido.

Siguiendo a su hermano mayor, Saroo se pierde una noche en una estación de tren y acaba llegando a Calcuta, donde vive en la calle hasta que es recogido en un orfanato. De ahí, es adoptado por una pareja australiana. Empieza su nueva vida en Tasmania y es al llegar a la universidad y entrar en contacto con estudiantes indios cuando empieza a preguntarse por su origen. 

Su vida queda en suspenso, no puede avanzar sin saber sobre su familia, sobre su madre. Aunque era muy pequeño, recuerda muchos detalles aunque pocos nombres. Las autoridades indias no habían podido encontrar a su familia a mediados de los 80. Pero entrado el siglo XXI, ya adulto y con la ayuda de google earth, Saroo busca y busca y sigue buscando, en un radio de 1.200 km de Calcuta, una estación de tren que empiece por B y tenga un depósito de agua.

Y una noche la encuentra. Desde ahí traza el camino de vuelta a casa desde la memoria de sus cinco años. Cuando encuentra su casa, decide ir con ilusión y temor a partes iguales. Allí encuentra a su madre, loca de contenta, y a sus hermanos menos el que le llevó con él en la aventura donde se perdió. Murió esa misma noche.


La historia es conmovedora y la película está hecha de forma muy sencilla, narrando con sensibilidad y principalmente transmitiendo sentimientos. Buena parte de ella se cuenta a través de la mirada del niño. El que le interpreta es una maravilla. Por algo estuvo nominada al Oscar de 2017 en varias categorías.

viernes, 1 de mayo de 2020

El primer trago de cerveza, otros pequeños placeres y algunas reflexiones

Día D-1, de expectación por salir de casa


Rescato este libro de hace unos años que hace unas semanas me volvió a la memoria. "El primer trago de cerveza y otros placeres minúsculos" es un libro de pequeños relatos sobre la felicidad que aportan algunos hechos cotidianos. En su momento se publicitó como un libro hedonista y un intento de poner pausa a la prisa que se empezaba a comer la vida. Años después, en este 2020 cobra otro significado: ahora que no hay prisas (o que no hay casi actividad exterior), los detalles de la vida pausada adquieren más valor. Sería algo así como el agradecer lo cotidiano o maravillarse de 'aquellas pequeñas cosas', como cantaba Serrat. El primer pequeño placer era el primer trago de cerveza, fresco y un punto amargo, tras una jornada de trabajo.

Tantos días en casa dan para descubrir como placeres pequeños actos antes desapercibidos, como tomar el sol en el balcón, abrir una lata de té Lady Gray u oír a los pájaros, que no sé si ya cantaban o que ahora se atreven más. Y en el paseo de hoy a la farmacia en busca de las mascarillas hubo especialmente estos:


Libro esperando lector
- un libro posado en un banco esperando lector (me ha recordado a este otro post de hace tiempo y que ha sido de los más visitados: Léeme)

- el aroma ligeramente dulce de las flores al pasar debajo de un árbol de la calle, del que no conozco el nombre

- las primeras notas de la canción Mad about the boy que han salido de una ventana que estaba enfrente del árbol

- la voz de Dinah Washington cantando la canción, que me ha acompañado hasta que he girado hacia otra calle. ¿La oyes tú también?

- el sol que me ha acompañado todo el trayecto

Ahora que el mundo va a volver a despertarse y echar a andar, y más tarde a correr de nuevo (como pollo sin cabeza como decía una antigua compañera de trabajo), hago más o menos un repaso a las preguntas que han ido surgiendo estos días y sobre las que habría que reconstruir.

- ¿qué has dejado de hacer o consumir y ya no importa un pimiento?

- ¿a quién has echado de menos? 

- ¿qué cosas/actividades/recursos (cada uno que ponga la palabra que prefiera) has descubierto o redescubierto y quieres mantener?

- ¿qué voces internas has escuchado? ¿Qué te decían?

Hago esta lista/reflexión justo antes del día D, señalado para poder salir a pasear o hacer deporte. Para muchos ese momento va a ser su "primer trago de cerveza" particular que recordarán durante bastante tiempo. 

Llegados a este punto, siento que este post es una suerte de despedida de esta serie #cocinamiento2020 para volver al silencio. Espero haberte entretenido un rato.


PD: Sobre la cerveza escribí este post, Cerveza fresca, hace precisamente 5 años mañana. ¡No te lo pierdas!

martes, 28 de abril de 2020

¡La música no para!




Día 15 + 15 + 15 (¡nos tocó el jackpot!)

¿Y qué habría sido de nosotros este cocinamiento sin la música que desde el día 0 nos empezaron a regalar los músicos desde sus salones?



domingo, 26 de abril de 2020

¿Stamos Homas?




Día de alegría: salieron los niños a la calle

Estamos mal, pero es lo normal 
estar en la mierda es lo más natural
cervecita, cuquileo, chaval…
entonces no estamos tan mal 

confination #11, feat El Kanka


Sin duda lo más fresco de este cocinamiento, Stay Homas, un grupo de tres músicos jóvenes que, ante la obligación de estar en casa, montaron su propia fiesta íntima en la terraza del piso que comparten. Bien, íntima según el concepto renovado: desde casa pero retransmitido por redes sociales. De dentro hacia afuera. Con instrumentos improvisados que se han convertido en sus iconos, empezaron a rimar, cantar y musicar las aventuras y desventuras de la nueva rutina. Sobre todo para pasárselo bien mientras mataban el rato. Mira por dónde sus canciones frescas y espontáneas, publicadas en la red social del momento, empezaron a escucharlas cada vez más personas gracias al nuevo boca-oreja que es enviar recomendaciones por el móvil. Para hacerlo más interesante, via pantalla de móvil empezaron a aparecer colaboradores estelares (Judit Nedermann, El Kanka o recientemente Silvia Pérez Cruz). 



stay homas confination vermut
Confination Vermut
26 de abril de 2020
Diría que es una banda muy de Barcelona, un poco de la Barcelona de la peli “Una casa de locos” de hace ya tiempo, y que ha ganado muchos seguidores de otros países desde Europa a América (sus confination songs han tenido eco al menos en medios anglófonos). Como muy de Barcelona-Catalunya-España es también tomar el vermut, cada domingo hacen un directo para tomárselo virtualmente con sus seguidores. He llegado a ver más de 10.000 personas conectadas al directo el día que anunciaron el concierto.

No es que hayan aprovechado la oportunidad como dicen los manuales de gurús y escuelas de negocio, su éxito es precisamente que no lo buscaban. Son espontáneos, cuentan con gracia hechos cotidianos de estos días con los que cualquiera –y más los jóvenes- se puede identificar. Y ante todo, transmiten buen rollo y nos han alegrado este tiempo sombrío.

Su oportunidad la están tomando ahora, a medida que ganan en notoriedad, y sobre todo vendrá después, cuando finalmente se levante el cocinamiento y traten de aprovechar / reconducir a otros contextos la ‘fama’ obtenida, sin descuidar las bandas en las que toca cada uno de ellos. De momento ya tienen agotadas las entradas para su primer directo en sala (esperando que se pueda celebrar) y han colaborado con artistas muy conocidos y admirados que, de otra manera, habrían tardado más en conocer.


stay homas confination vermut
Directo en interior,
esa semana de tanta lluvia
Y tú, ¿les sigues? ¿Qué canciones te han gustado más? Si aún no les has escuchado, este es su perfil:  @stay.homas


      

 ¡Mucha suerte!


sábado, 25 de abril de 2020

El chiringuito



Día X7+2

Una de las palabras más ensoñadas del último mes y una semana ya, y que me hizo levantar la cabeza del ordenador hace unos días. Os cuento: de fondo estaba en la tele el programa 'Saber y ganar' y así como de lejos escuché una de las preguntas:

- ¿De dónde proviene la palabra chiringuito? 
          A: Cuba       B: Santo Domingo 

¿Cómo? Si yo hubiera tenido que poner un origen a esa palabra de sol y playa me habría ido hacia el sur, Andalucía, calor, una cañita, pescaíto... pongamos Málaga o Cádiz...pero, ¿Cuba? ¿Santo Domingo? ¿Mojito? ¿Piña colada? Giré la cabeza en dirección a la pantalla para oír escuchar atentamente la respuesta, de lo más curioso. 

Cuentan que en el siglo XIX los trabajadores de las plantaciones de caña de azúcar en Cuba se tomaban un café cuando paraban a descansar. Cogían una media, la llenaban de café y después le echaban el agua. La media servía para filtrar el café y al chorrito que salía lo llamaban chiringo. Con el tiempo, es fácil imaginar que derivó en 'ponme un chiringuito' y, con más tiempo aún, en un pequeño quiosco de caña y hojas adonde ir a tomar un café.

¿Y cómo llegó a España? En aquella época de muchos españoles en Cuba, uno de ellos pensó que era una buena idea y en 1913 abrió "El kiosket" en Sitges,  que frecuentaban los viajeros y comerciantes del cercano Pabellón del Mar. Entonces los establecimientos a la orilla de las costas se llamaban merenderos, y en ocasiones los temporales arrasaban con ellos. "El kiosket" fue destruido por el mar varias veces, y en una de ellas, en 1949, se reconstruyó y rebautizó como "El chiringuito".

Aunque he encontrado alguna otra versión, "El chiringuito", que aún existe, se considera el primer chiringuito de España (aquí la otra versión).

Y si miras otra vez la foto te acordarás, o al menos a mí me ha pasado, de ese chiringuito del paseo de Sitges que está muy pegado a la playa y casi no deja paso. Con el estilo que tiene de los años 70 u 80, yo pensaba que era fruto de un exceso turístico de esa época. Y también me había sorprendido ver tantas fotos de famosos y personalidades en el interior. 

Cuando vuelva a la blanca Subur lo iré a ver con otros ojos. ¿Vendrás conmigo?
Ya queda menos.


➧  Si te ha gustado esta entrada, te invito a que leas Chibage chevarungu o cualquiera de la categoría 'Curiosidades que mataron al gato'. Y también esta: Cerveza fresca




viernes, 24 de abril de 2020

Post Sant Jordi




Día SJ+1 

Ayer fue Sant Jordi, el día que, junto con la noche de Reyes, compite en día favorito del año para muchos. A media mañana por fin salió el sol para alegrar un día que de entrada parecía que iba a ser algo triste. Un Sant Jordi sin calle era...diferente. 


Ilustración de Gisela Navarro
Nada de eso. Desde primera hora de la mañana fueron apareciendo infinidad de iniciativas que se habían ido fraguando en silencio y que vinieron a alegrar el día: desde vídeos en los balcones a ilustraciones, pasando por haikus de estantería, talleres de rosas de papel, vídeos en directo con escritores...


En casa preparé un stand de libros en varias habitaciones, como para hacerme a la idea de estar paseando aunque fuera para elegir libros ya leídos que, por otra parte, me hizo gracia recuperar. 


Al lado del balcón preparé mi altar de Sant Jordi, esta fue mi selección:


El altar de Sant Jordi en casa

- Escapando del recuerdo, de Benjamín Recacha. Una novela que nos lleva de viaje con la historia de una pareja que se conoce en un camping.

- Heart and Brain, de Seluk. Un comic divertido de conversaciones entre cerebro y corazón.

- La délicatesse, de David Foenkinos. Una novela llena de sensibilidad.


Ya por la tarde fue el turno del taller de rosas y de tomar el sol un rato. También invité a mis amigos a enseñarme sus Sant Jordi a través de redes sociales. 


El St Jordi de Azucena,
en Berlín 
Las lecturas de Etel,
en Barcelona

En las fotos veis el que me envió Azucena desde Berlín, nostálgica de este día en Barcelona, y el de Etel desde el Eixample  (que ahora parece un lugar tan lejaaanooo como su Brasil natal). ¡Muchas gracias!

Aún estás a tiempo de participar, ¿me enseñas tu Sant Jordi?