martes, 28 de abril de 2020

¡La música no para!




Día 15 + 15 + 15 (¡nos tocó el jackpot!)

¿Y qué habría sido de nosotros este cocinamiento sin la música que desde el día 0 nos empezaron a regalar los músicos desde sus salones?



domingo, 26 de abril de 2020

¿Stamos Homas?




Día de alegría: salieron los niños a la calle

Estamos mal, pero es lo normal 
estar en la mierda es lo más natural
cervecita, cuquileo, chaval…
entonces no estamos tan mal 

confination #11, feat El Kanka


Sin duda lo más fresco de este cocinamiento, Stay Homas, un grupo de tres músicos jóvenes que, ante la obligación de estar en casa, montaron su propia fiesta íntima en la terraza del piso que comparten. Bien, íntima según el concepto renovado: desde casa pero retransmitido por redes sociales. De dentro hacia afuera. Con instrumentos improvisados que se han convertido en sus iconos, empezaron a rimar, cantar y musicar las aventuras y desventuras de la nueva rutina. Sobre todo para pasárselo bien mientras mataban el rato. Mira por dónde sus canciones frescas y espontáneas, publicadas en la red social del momento, empezaron a escucharlas cada vez más personas gracias al nuevo boca-oreja que es enviar recomendaciones por el móvil. Para hacerlo más interesante, via pantalla de móvil empezaron a aparecer colaboradores estelares (Judit Nedermann, El Kanka o recientemente Silvia Pérez Cruz). 



stay homas confination vermut
Confination Vermut
26 de abril de 2020
Diría que es una banda muy de Barcelona, un poco de la Barcelona de la peli “Una casa de locos” de hace ya tiempo, y que ha ganado muchos seguidores de otros países desde Europa a América (sus confination songs han tenido eco al menos en medios anglófonos). Como muy de Barcelona-Catalunya-España es también tomar el vermut, cada domingo hacen un directo para tomárselo virtualmente con sus seguidores. He llegado a ver más de 10.000 personas conectadas al directo el día que anunciaron el concierto.

No es que hayan aprovechado la oportunidad como dicen los manuales de gurús y escuelas de negocio, su éxito es precisamente que no lo buscaban. Son espontáneos, cuentan con gracia hechos cotidianos de estos días con los que cualquiera –y más los jóvenes- se puede identificar. Y ante todo, transmiten buen rollo y nos han alegrado este tiempo sombrío.

Su oportunidad la están tomando ahora, a medida que ganan en notoriedad, y sobre todo vendrá después, cuando finalmente se levante el cocinamiento y traten de aprovechar / reconducir a otros contextos la ‘fama’ obtenida, sin descuidar las bandas en las que toca cada uno de ellos. De momento ya tienen agotadas las entradas para su primer directo en sala (esperando que se pueda celebrar) y han colaborado con artistas muy conocidos y admirados que, de otra manera, habrían tardado más en conocer.


stay homas confination vermut
Directo en interior,
esa semana de tanta lluvia
Y tú, ¿les sigues? ¿Qué canciones te han gustado más? Si aún no les has escuchado, este es su perfil:  @stay.homas


      

 ¡Mucha suerte!


sábado, 25 de abril de 2020

El chiringuito



Día X7+2

Una de las palabras más ensoñadas del último mes y una semana ya, y que me hizo levantar la cabeza del ordenador hace unos días. Os cuento: de fondo estaba en la tele el programa 'Saber y ganar' y así como de lejos escuché una de las preguntas:

- ¿De dónde proviene la palabra chiringuito? 
          A: Cuba       B: Santo Domingo 

¿Cómo? Si yo hubiera tenido que poner un origen a esa palabra de sol y playa me habría ido hacia el sur, Andalucía, calor, una cañita, pescaíto... pongamos Málaga o Cádiz...pero, ¿Cuba? ¿Santo Domingo? ¿Mojito? ¿Piña colada? Giré la cabeza en dirección a la pantalla para oír escuchar atentamente la respuesta, de lo más curioso. 

Cuentan que en el siglo XIX los trabajadores de las plantaciones de caña de azúcar en Cuba se tomaban un café cuando paraban a descansar. Cogían una media, la llenaban de café y después le echaban el agua. La media servía para filtrar el café y al chorrito que salía lo llamaban chiringo. Con el tiempo, es fácil imaginar que derivó en 'ponme un chiringuito' y, con más tiempo aún, en un pequeño quiosco de caña y hojas adonde ir a tomar un café.

¿Y cómo llegó a España? En aquella época de muchos españoles en Cuba, uno de ellos pensó que era una buena idea y en 1913 abrió "El kiosket" en Sitges,  que frecuentaban los viajeros y comerciantes del cercano Pabellón del Mar. Entonces los establecimientos a la orilla de las costas se llamaban merenderos, y en ocasiones los temporales arrasaban con ellos. "El kiosket" fue destruido por el mar varias veces, y en una de ellas, en 1949, se reconstruyó y rebautizó como "El chiringuito".

Aunque he encontrado alguna otra versión, "El chiringuito", que aún existe, se considera el primer chiringuito de España (aquí la otra versión).

Y si miras otra vez la foto te acordarás, o al menos a mí me ha pasado, de ese chiringuito del paseo de Sitges que está muy pegado a la playa y casi no deja paso. Con el estilo que tiene de los años 70 u 80, yo pensaba que era fruto de un exceso turístico de esa época. Y también me había sorprendido ver tantas fotos de famosos y personalidades en el interior. 

Cuando vuelva a la blanca Subur lo iré a ver con otros ojos. ¿Vendrás conmigo?
Ya queda menos.


➧  Si te ha gustado esta entrada, te invito a que leas Chibage chevarungu o cualquiera de la categoría 'Curiosidades que mataron al gato'. Y también esta: Cerveza fresca




viernes, 24 de abril de 2020

Post Sant Jordi




Día SJ+1 

Ayer fue Sant Jordi, el día que, junto con la noche de Reyes, compite en día favorito del año para muchos. A media mañana por fin salió el sol para alegrar un día que de entrada parecía que iba a ser algo triste. Un Sant Jordi sin calle era...diferente. 


Ilustración de Gisela Navarro
Nada de eso. Desde primera hora de la mañana fueron apareciendo infinidad de iniciativas que se habían ido fraguando en silencio y que vinieron a alegrar el día: desde vídeos en los balcones a ilustraciones, pasando por haikus de estantería, talleres de rosas de papel, vídeos en directo con escritores...


En casa preparé un stand de libros en varias habitaciones, como para hacerme a la idea de estar paseando aunque fuera para elegir libros ya leídos que, por otra parte, me hizo gracia recuperar. 


Al lado del balcón preparé mi altar de Sant Jordi, esta fue mi selección:


El altar de Sant Jordi en casa

- Escapando del recuerdo, de Benjamín Recacha. Una novela que nos lleva de viaje con la historia de una pareja que se conoce en un camping.

- Heart and Brain, de Seluk. Un comic divertido de conversaciones entre cerebro y corazón.

- La délicatesse, de David Foenkinos. Una novela llena de sensibilidad.


Ya por la tarde fue el turno del taller de rosas y de tomar el sol un rato. También invité a mis amigos a enseñarme sus Sant Jordi a través de redes sociales. 


El St Jordi de Azucena,
en Berlín 
Las lecturas de Etel,
en Barcelona

En las fotos veis el que me envió Azucena desde Berlín, nostálgica de este día en Barcelona, y el de Etel desde el Eixample  (que ahora parece un lugar tan lejaaanooo como su Brasil natal). ¡Muchas gracias!

Aún estás a tiempo de participar, ¿me enseñas tu Sant Jordi?

















martes, 21 de abril de 2020

Resurrección

©Merche García, 2020

Foto publicada inicialmente en la revista Salto al Reverso.

Era domingo de Semana Santa.

lunes, 20 de abril de 2020

Parece que no ha dejado de llover


Photo by Harpal Singh on Unsplash


Día de aguas mil


You know it's true 🎶
everything I do
I do it for you. 🎶

Sigue lloviendo, mucho, ahí fuera. Calentamos el ambiente con el piano de la tarde que entra por las paredes, una infusión de jengibre con limón y el difusor a tope de bergamota. Menos mal que no tenemos que salir. ¿Menos mal he pensado dicho escrito? En este contexto haríamos nuestro aquel dicho nórdico "es gibt kein schlechtes Wetter nur falsche Kleidung" (no existe el mal tiempo sino la ropa inadecuada). Y me pregunto cómo es que nos afecta tanto que haga mal tiempo si al fin y al cabo no vamos a poder disfrutar del bueno.

Ain't no sunshine when she's gone
it's not warm when she's away 🎶
ain't no sunshine when she's gone
she's always gone much too long 
🎶
any time she goes away.


Ayyy, el cantante de esta canción nos dejó hace unos días, una buena forma de rendirle tributo. Dejaré de teclear hasta que acabe.

You are always on my mind, 🎶
you are always on my mind.

¿Elvis? ¿En serio está sonando Elvis al piano melódico? Caramba, no me encaja mucho con la imagen rockera del cantante, aunque suena bonita.
He decidido utilizar el hashtag #cocinamiento para esta situación. Gracias a los que me disteis vuestra opinión y vuestras propias palabras. Creo que cocinamiento, como yo lo interpreto, incluye la idea de retiro, concienciamiento y conmigamiento. ¿Y cómo lo interpreto? Pues como un guiso de ingredientes bien seleccionados que se hace al fuego lento durante horas, removiendo de vez en cuando con cuchara de palo y rectificando el punto de sal al gusto.

You are a dancing queen 🎶
young and sweet  🎶
only seventeeeeeen 🎶 🎶

¡Toma ya! ¡Abba! ¿No se puede subir el volumen?

It's not a cry you hear at night 🎶
it's not someone who's seen the light
it's a cold and it's a broken Hallelujah 🎶
Hallelujah, hallelujah 🎶
hallelujah, hallelujah 🎶

Esta canción la hacemos nosotros. ¿Os he contado que estoy en un grupo de gospel? Pues sí, tenemos una versión de los más bonita y, ahora que ha vuelto al grupo la solista Alba, la volveremos a incorporar al repertorio.

Imagine all the people 🎶
living life in peace. 🎶
You may say I'm a dreamer
but I'm not the only one 🎶
I hope someday you'll join us
and the world will be as one 🎶🎶

domingo, 19 de abril de 2020

Rompiendo papeles

Photo by @plqml // felipe pelaquim on Unsplash


Día no-sé-cuántos pero llovía y no mola

Por fin llegó el día, era lunes festivo y llovía a mares por lo que el plan de tomar el sol en el balcón quedó suspendido desde primera hora. Ya al inicio de esto, lo de ordenar papeles estaba en esa lista mental de cosas por hacer, aunque no entre las preferidas, todo hay que decirlo. 

En algún momento después del desayuno sonó en mi gramola* mental 'Arriba los corazones', de Antonio Flores, la busqué en el móvil, la escuché con volumen y me vine arriba: empecé a coger papeles que hacía tiempo habían tomado más espacio del necesario para destriar** los que me quedaba y los que no. Según avanzaba apareció en mi mente la imagen de Marie Kondo toda zen asintiendo sonriente. No he leído su libro ni visto sus tutoriales, pero seguro que sonríe complaciente cuando sus seguidores liberan espacio de sus estanterías y armarios. Alguna compensación tienen que tener.

Lo que no sé si esa autora explica en sus métodos es cómo deshacerse de todos los recibos del banco de los últimos, digamos cuatro años, haciendo confeti
-como una trituradora de papel de la oficina pero manual- los datos de la cuenta bancaria sin que se te vaya el resto de la mañana y parte de la tarde. 

Llamadme desconfiada pero si no lo hago me imagino a alguien 'reciclando' los recibos del contenedor de papel y a saber qué se puede hacer con el número completo de la cuenta, IBAN incluido, junto con mi nombre y dirección postal. Les falta el número secreto, me diréis. Ya, pues por si acaso, que los malos son muy listos.

Así que mientras estaba ocupada con las tijeras diestras para una zurda volví a ver la imagen de la Kondo, solo que su sonrisa ya no era complaciente sino burlona. Seguro que explica el secreto en la versión premium de su método y nadie me lo ha contado todavía.

Menos mal que me entretenían los hits de hoy y siempre que sonaban en la radio, como este:


Dame, tu caramelo amor 🎶
dame el almíbar
que tiene todo ese sabor 🎶
que tu destilas.
Retama, espliego con tu olor, 
me da la vida 🎶
si tú me dejas moriré 
de dulce herida. 🎶

Olores, qué ganas de volver al parque.


* los más jóvenes llamáis jukebox a este aparato, si es que lo llamáis de alguna forma. Yo tampoco lo he conocido, sale en las pelis ambientadas en los años 50 o 60 americanos.

**nota de la autora: verbo en catalán para el que no he encontrado traducción mientras escribía. Pasa a veces, buenas palabras en un idioma que no encuentras traducción adecuada en otro. Seguro que se te ocurren otros ejemplos. PD: Hay personas que les pasa con el inglés continuamente, pero no porque no conozcan la traducción sino porque ***asdsfjdñgire vbljhohnagb***





sábado, 18 de abril de 2020

Y tú...¿cómo quieres llamar a esto?

Photo by Markus Winkler on Unsplash


Día de pruebas


Ayer falté a la cita. A media tarde me escapé con Morfeo, de los pocos que se puede ahora abrazar sin temor a viruses.

Me preguntaba cómo os gustaría llamar a todo esto. Como no me gustaba confinamiento al principio lo llamaba encierro. Ahora, con el tiempo me va recordando cada vez más a los sanfermines, será porque así vamos a salir cuando abran las compuertas.

Así que se me han ocurrido algunas otras opciones, ¿cuál prefieres? ¿Tienes otra que me dejes adoptar? ¡Déjamelo en los comentarios!

  • #cocinamiento
  • #confiamiento
  • #concienciamiento
  • #conmigamiento
  • #sinfinamiento

PD: He utilizado la lista para probar estilos escribiendo directamente el código...Sed bondadosos...

jueves, 16 de abril de 2020

¡Hoy nos vamos de concierto!



Día...mmm, déjame que piense...

Anoche dormí mal, me enfadaba en sueños y así desperté. Menos mal que una amiga me invitó a ir de concierto esta tarde, ¡qué bien! Será un concierto con demasiada distancia social, es decir, ella en su casa, yo en la mía... y Clara Peya ¡en la de todos! ¿No es guay?

Sobre los conciertos desde el salón debería me gustaría escribir un post más largo un día de estos. Por el momento, hoy nos recibirá Clara, en su saloncito con su piano y no sé si alguna sorpresa más. Seguramente no habrá voz. Hasta hace bien poco yo solo la conocía de oídas, pero hace un par de semanas esta misma amiga me invitó a unirme a su directo en una red social y me gustó cómo toca, sensible y exacta a la vez. 
Así que hoy a las 18:30h me voy a conectar desde algún lugar donde me toque el sol de la tarde y con la compañía de alguna bebida isotónica o no. ¿Qué mejor plan para un día como hoy? Si quieres venir aún estás a tiempo, te dejo enlace para la entrada simbólica: 
https://www.ticketic.org/entrades/streamingssolidaris/clara-peya-streamingssolidaris/

Para entrar ya en ambiente, he estado grabándome en vídeo para un montaje que queremos hacer con la coral de gospel. Ha sido divertido aunque, puf, sin comentarios. Coral = cantar en grupo, en solo suena eso bien extraño. A ver el resultado. Ya será para otro post, quién sabe si para cuando esto ya se haya acabado.


miércoles, 15 de abril de 2020

Desde mi casa

Photo by Geert Pieters on Unsplash

No sé si os he contado alguna vez que tengo un vecino pianista, uno de verdad, profesional que ameniza las cenas en hoteles y restaurantes. Normalmente solamente le oigo ensayar algún sábado o domingo, es un lujo despertarse con la versión melódica de algún tema actual. Antes de todo esto lo veía a veces salir al caer la tarde en dirección al metro para ir al trabajo. Curiosa sensación de que unos empiecen cuando otros ya han terminado.

Como desde hace ya un mes trabajo en casa, y él no debe estar trabajando, sus ensayos se han vuelto más frecuentes y variados a lo largo del día. Puede estar sonando Let it be a media tarde o Viva la vida a la hora de tomar el sol en el balcón, que suele ser entre la una y las tres. 

Algunos días atrás estuve pensando en bajar al portal y colgarle un cartel de agradecimiento por su música, ahora que estamos en racha y agradecemos todo a todos especialmente a las ocho de la tarde. A mí este señor me alegra y tranquiliza el encierro a partes iguales. Pero me dijeron que hay vecinos a los que les molesta (¿pero cómo puede ser?) y desistí de la idea, no fuera el caso que apareciera un cartel que se hubiera tomado a mal mi mensaje y se creara tensión en la comunidad y tristeza en el pianista. 

Nada más lejos de mi intención, bastante preocupado debe de estar ya por saber cuándo va a poder volver a trabajar y, de paso, a cobrar. ¿Tendría un contrato como músico? Sospecho que en parte sigue tocando para poder llevar mejor esa incertidumbre. Si me lo cruzo un día de estos yendo a comprar el pan quizás le pregunte. O no, mejor le digo "Tócala otra vez, Sam" aunque él no se llame así ni esto sea una película por mucho que lo parezca.

You must remember this 🎶
a kiss is still a kiss 
a sigh is just a sigh
the fundamental things apply
as time goes by... 🎶

Ahora que leo la letra, leída en clave de actualidad recobra sentido. Por cierto, feliz día internacional del beso, que fue hace unos días pero como el tiempo es más elástico que nunca, lo puedes seguir celebrando. Y de paso escuchar la canción





martes, 14 de abril de 2020

Conversaciones en la azotea



Día ya ni me acuerdo

Desde que no podemos salir de casa la vida ha pasado de pulsarse en el bar a hacerlo en las azoteas. Primero fue tímidamente, solamente subían los vecinos de los pisos más altos, y poco a poco se fueron viendo cada vez más, tanto en el edificio como en los de toda la calle.

Azoteas: maravillosos espacios comunes al aire libre y normalmente vistas despejadas, muy poco usados. Se cuenta que hace muchos años era muy habitual utilizarlas e incluso celebrar verbenas. No conocí ese tiempo, debió de caer en desuso como el vermut, y hasta hace pocos días solamente se tendía la ropa. Ahora se hace un poco lo que se puede: caminar, correr, bailar, tomar el sol, saludar a otros azoteístas y hablar...¡sin acercarse!

Y decía que han tomado el relevo de los bares en echar ese pulso a la actualidad, donde entre cerveza y carajillo se comenta la política, los sucesos y las anécdotas personales. Hay que reconocer que es un ambiente más sano: corre el aire y no hay servilletas por el suelo. Claro, que tampoco hay café ni espuma fresquita. 

En fin, a lo que iba: los dos vecinos que encontré hoy me contaron detalles sobre su infancia y sus familias de origen, y cómo estaba el barrio cuando llegaron. Sobre la situación actual, ambos coincidían en la hipótesis conspirativa de que este virus ha sido provocado. Estaban convencidísimos de ello, no lo han leído en Twitter ni en Internet, y sin embargo tienen esa certeza de quien está bien anclado en la tierra. 


A mí me cuesta creerlo, y sin embargo la sabiduría popular suele acertar...Por ahora, me quedo con estos momentos de regalo que he disfrutado hoy.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Habías utilizado tu balcón tanto como ahora?  

Ah, acabo de oír en la TV de fondo que estamos en la trigésimo primera jornada de emergencia nacional. Pues eso. Nos acaban de dar el parte.