lunes, 15 de noviembre de 2010

La fórmula preferida del profesor

Delicadeza. Es la palabra que define mejor la manera en que está escrito este libro. Un ejemplo de alta sensibilidad. Sin una historia grandilocuente, sin estridencias, en seguida se coge cariño a los personajes y se aprenden curiosidades matemáticas. Narra la historia de la asistenta de un apasionado genio matemático japonés cuya capacidad para recordar está limitada a algunas horas. Curiosa consecuencia de un accidente de juventud que obliga a llevar unos patrones de vida a los que los personajes deben adaptarse.

Es el primer libro que leo de esta autora, Yoko Ogawa, pero seguiremos investigándola.

1 comentario:

  1. parece interesante....tengo un par a medias..ya te lo pedire

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