lunes, 18 de mayo de 2020

A Rizzo le han hecho un bombo



Día + de 60 ya

Parece que vamos poder vivir la experiencia de los autocines, solo nos faltará tunear los coches al estilo años 60, buscarnos un novio metemanos divertido y vestirnos de época. ¡Qué emoción! 

Al ver esa noticia en la tele me acordé inmediatamente de las escenas de Grease, y muy concretamente de esa en la que la noticia del embarazo de Rizzo corre como la pólvora de boca a oreja y de coche en coche. Hace ya tiempo estaba viendo la peli por enésima vez (y a engancharme también por enésima vez + 1) y la puse en v.o. Total, ya me sé los diálogos casi de memoria.
Y entonces llegó el momento de la frase lapidaria, tan de otra época y temida: "A Rizzo le han hecho un bombo" (ve aquí la escena).

En inglés quedaba como "Rizzo got a bun in the oven" y, claro, no es lo mismo...Es como el "a Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre", en cuanto la oyes en otro idioma tienes la sensación de que te han engañado.

Volviendo a Grease...se me ocurrió investigar un poco cómo se dice en otros idiomas (deformación vocacional) y a qué imagen hacen referencia:


  • Rizzo got a bun in the oven > Rizzo tiene un bollo en el horno
  • Rizzo a une brioche au four > Rizzo tiene un brioche en el horno
  • Rizzo hat einen Braten in der Röhre  > Rizzo tiene un asado en el horno 
  • Rizzo ha una pagnotta nel forno > Rizzo tiene un pan en el horno


En general hacen referencia al pan y al horno, pero en castellano...¿de dónde sale esa expresión del bombo? No he encontrado el origen. ¿Lo sabes? ¡Cuéntamelo!



PD: El personaje de Rizzo daría para otro post, solo te cuento que la actriz que la interpretaba tenía...¡34 años!

domingo, 3 de mayo de 2020

Lion. Sheru. Saroo



Hay historias increíbles. Esta es una de ellas. Y es real, basada en una historia real, la de Saroo, un niño de 5 años que vive en una aldea india.
Si vas a ver la película mejor deja de leer ahora. Vuelve cuando la hayas terminado y cuéntame qué te ha parecido.

Siguiendo a su hermano mayor, Saroo se pierde una noche en una estación de tren y acaba llegando a Calcuta, donde vive en la calle hasta que es recogido en un orfanato. De ahí, es adoptado por una pareja australiana. Empieza su nueva vida en Tasmania y es al llegar a la universidad y entrar en contacto con estudiantes indios cuando empieza a preguntarse por su origen. 

Su vida queda en suspenso, no puede avanzar sin saber sobre su familia, sobre su madre. Aunque era muy pequeño, recuerda muchos detalles aunque pocos nombres. Las autoridades indias no habían podido encontrar a su familia a mediados de los 80. Pero entrado el siglo XXI, ya adulto y con la ayuda de google earth, Saroo busca y busca y sigue buscando, en un radio de 1.200 km de Calcuta, una estación de tren que empiece por B y tenga un depósito de agua.

Y una noche la encuentra. Desde ahí traza el camino de vuelta a casa desde la memoria de sus cinco años. Cuando encuentra su casa, decide ir con ilusión y temor a partes iguales. Allí encuentra a su madre, loca de contenta, y a sus hermanos menos el que le llevó con él en la aventura donde se perdió. Murió esa misma noche.


La historia es conmovedora y la película está hecha de forma muy sencilla, narrando con sensibilidad y principalmente transmitiendo sentimientos. Buena parte de ella se cuenta a través de la mirada del niño. El que le interpreta es una maravilla. Por algo estuvo nominada al Oscar de 2017 en varias categorías.

viernes, 1 de mayo de 2020

El primer trago de cerveza, otros pequeños placeres y algunas reflexiones

Día D-1, de expectación por salir de casa


Rescato este libro de hace unos años que hace unas semanas me volvió a la memoria. "El primer trago de cerveza y otros placeres minúsculos" es un libro de pequeños relatos sobre la felicidad que aportan algunos hechos cotidianos. En su momento se publicitó como un libro hedonista y un intento de poner pausa a la prisa que se empezaba a comer la vida. Años después, en este 2020 cobra otro significado: ahora que no hay prisas (o que no hay casi actividad exterior), los detalles de la vida pausada adquieren más valor. Sería algo así como el agradecer lo cotidiano o maravillarse de 'aquellas pequeñas cosas', como cantaba Serrat. El primer pequeño placer era el primer trago de cerveza, fresco y un punto amargo, tras una jornada de trabajo.

Tantos días en casa dan para descubrir como placeres pequeños actos antes desapercibidos, como tomar el sol en el balcón, abrir una lata de té Lady Gray u oír a los pájaros, que no sé si ya cantaban o que ahora se atreven más. Y en el paseo de hoy a la farmacia en busca de las mascarillas hubo especialmente estos:


Libro esperando lector
- un libro posado en un banco esperando lector (me ha recordado a este otro post de hace tiempo y que ha sido de los más visitados: Léeme)

- el aroma ligeramente dulce de las flores al pasar debajo de un árbol de la calle, del que no conozco el nombre

- las primeras notas de la canción Mad about the boy que han salido de una ventana que estaba enfrente del árbol

- la voz de Dinah Washington cantando la canción, que me ha acompañado hasta que he girado hacia otra calle. ¿La oyes tú también?

- el sol que me ha acompañado todo el trayecto

Ahora que el mundo va a volver a despertarse y echar a andar, y más tarde a correr de nuevo (como pollo sin cabeza como decía una antigua compañera de trabajo), hago más o menos un repaso a las preguntas que han ido surgiendo estos días y sobre las que habría que reconstruir.

- ¿qué has dejado de hacer o consumir y ya no importa un pimiento?

- ¿a quién has echado de menos? 

- ¿qué cosas/actividades/recursos (cada uno que ponga la palabra que prefiera) has descubierto o redescubierto y quieres mantener?

- ¿qué voces internas has escuchado? ¿Qué te decían?

Hago esta lista/reflexión justo antes del día D, señalado para poder salir a pasear o hacer deporte. Para muchos ese momento va a ser su "primer trago de cerveza" particular que recordarán durante bastante tiempo. 

Llegados a este punto, siento que este post es una suerte de despedida de esta serie #cocinamiento2020 para volver al silencio. Espero haberte entretenido un rato.


PD: Sobre la cerveza escribí este post, Cerveza fresca, hace precisamente 5 años mañana. ¡No te lo pierdas!

martes, 28 de abril de 2020

¡La música no para!




Día 15 + 15 + 15 (¡nos tocó el jackpot!)

¿Y qué habría sido de nosotros este cocinamiento sin la música que desde el día 0 nos empezaron a regalar los músicos desde sus salones?



domingo, 26 de abril de 2020

¿Stamos Homas?




Día de alegría: salieron los niños a la calle

Estamos mal, pero es lo normal 
estar en la mierda es lo más natural
cervecita, cuquileo, chaval…
entonces no estamos tan mal 

confination #11, feat El Kanka


Sin duda lo más fresco de este cocinamiento, Stay Homas, un grupo de tres músicos jóvenes que, ante la obligación de estar en casa, montaron su propia fiesta íntima en la terraza del piso que comparten. Bien, íntima según el concepto renovado: desde casa pero retransmitido por redes sociales. De dentro hacia afuera. Con instrumentos improvisados que se han convertido en sus iconos, empezaron a rimar, cantar y musicar las aventuras y desventuras de la nueva rutina. Sobre todo para pasárselo bien mientras mataban el rato. Mira por dónde sus canciones frescas y espontáneas, publicadas en la red social del momento, empezaron a escucharlas cada vez más personas gracias al nuevo boca-oreja que es enviar recomendaciones por el móvil. Para hacerlo más interesante, via pantalla de móvil empezaron a aparecer colaboradores estelares (Judit Nedermann, El Kanka o recientemente Silvia Pérez Cruz). 



stay homas confination vermut
Confination Vermut
26 de abril de 2020
Diría que es una banda muy de Barcelona, un poco de la Barcelona de la peli “Una casa de locos” de hace ya tiempo, y que ha ganado muchos seguidores de otros países desde Europa a América (sus confination songs han tenido eco al menos en medios anglófonos). Como muy de Barcelona-Catalunya-España es también tomar el vermut, cada domingo hacen un directo para tomárselo virtualmente con sus seguidores. He llegado a ver más de 10.000 personas conectadas al directo el día que anunciaron el concierto.

No es que hayan aprovechado la oportunidad como dicen los manuales de gurús y escuelas de negocio, su éxito es precisamente que no lo buscaban. Son espontáneos, cuentan con gracia hechos cotidianos de estos días con los que cualquiera –y más los jóvenes- se puede identificar. Y ante todo, transmiten buen rollo y nos han alegrado este tiempo sombrío.

Su oportunidad la están tomando ahora, a medida que ganan en notoriedad, y sobre todo vendrá después, cuando finalmente se levante el cocinamiento y traten de aprovechar / reconducir a otros contextos la ‘fama’ obtenida, sin descuidar las bandas en las que toca cada uno de ellos. De momento ya tienen agotadas las entradas para su primer directo en sala (esperando que se pueda celebrar) y han colaborado con artistas muy conocidos y admirados que, de otra manera, habrían tardado más en conocer.


stay homas confination vermut
Directo en interior,
esa semana de tanta lluvia
Y tú, ¿les sigues? ¿Qué canciones te han gustado más? Si aún no les has escuchado, este es su perfil:  @stay.homas


      

 ¡Mucha suerte!