domingo, 29 de noviembre de 2015

Cosas de domingo

Verde y amarillo. Son los colores de los dos aros inferiores de la bandera olímpica. Lo he sabido viendo hoy el programa de Jordi Hurtado que se cuela en los mediodías por La 2, el más antiguo que recuerdo. 


Aunque...pensándolo bien, el de documentales que va después debe de ser anterior. Resulta curioso que sean los documentales -algo que casi nadie confiesa ver- los que lleven más años emitiéndose. Será que los índices de audiencia son altos y que, sea consciente o en la  inconsciencia de la siesta, la tele queda largo rato anclada en la emisión. Al cabo, parece que en la inconsciencia el cerebro registra mejor la información. ¡Será también por eso que todos sabemos tanto de la vida animal y otras maravillas de la naturaleza!


Antes del programa de Jordi había estado tomando el sol y un café con amigos en un parque cerca de casa, y tranquilamente ha ido pasando la tarde conociendo otras curiosidades, como Adolphe Sax, padre del saxofón, el proyecto Ópera Europa, y el origen vienés del croissant.


Verde y amarillo. El concursante tampoco lo sabía. Ahora ya tenemos más opciones cuando juguemos al Trivial.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Castañas calentitas


Castañas calentitas 
buscan
cucuruchos de papel
y manos congeladas
por el cierzo del otoño
(o Eolos similares).

Abstenerse manicuras recién hechas,
barbudos postmodernos
y ejecutivos de traje gris.

Se recomienda consumir sin moderación y, en lo posible, acompañar de vino dulce, a traguitos.

martes, 27 de octubre de 2015

Time Takes The Time Time Takes



- Aquí y ahora. Estar cada momento en el presente.

Así describía el mismo Guy Nader la filosofía de esta pieza de danza contemporánea de la que es coreógrafo y actor, en el ensayo abierto que tuve la suerte de presenciar en La Caldera una semana antes de su presentación en el Mercat de les Flors.

Y bien presentes y concentrados tienen que estar los cinco componentes de esta compañía en cada segundo de los 60 minutos que dura la representación.

Siguiendo el leitmotiv del péndulo, el tiempo viene marcado por el tic-tac continuo de la música. Los intérpretes inician entonces movimientos repetitivos a los que van añadiendo complejidad, física e interpretativa, quedando unidos en engranajes complicados en el que si falla uno, fallan todos, como si se tratara del mecanismo interno de un reloj. Trabajo en equipo. Cada tic-tac es más difícil que el anterior, hacen más movimientos, llegan más lejos, parece que en un segundo caben más cosas que en el anterior. ¿Estirarán el tiempo? Luego el dibujo se deshace y empiezan a construir otro engranaje.

La obra es muy intensa y muy física, el ritmo trepidante y su intensidad se ve aumentada por la música in crescendo realizada en directo. Muy poco respiro para los participantes durante esa hora, 60 minutos o 3.600 segundos que intuyo agotadores. 

Además de las curiosas y difíciles imágenes que consiguen los cinco intérpretes a lo largo de la pieza (como la ejecución que la finaliza), algo de hipnótico tiene ver a María Campos moviendo el brazo derecho de arriba abajo y doblando su cuerpo cada vez más imposiblemente.

No debí de ser la única en pensarlo, ya que a la salida vi a varias personas iniciando ese movimiento y el primero de la obra, y personalmente también tenía ganas de probar el equilibrio de algunas figuras con mis amigos danzarines.

Tras la función, ya en el hall del Mercat, fueron apareciendo los cinco artistas. Ahí estaban Guy Nader, con ropa oscura y mochila a la espalda, como quien ha venido en metro; María Campos, con ropa menos oscura e igual de normal. Saludando a familiares, amigos o a cualquiera que les decía algo. Cercanos, simpáticos, como si no acabaran de estar en un escenario.

Os dejo con una muestra: https://vimeo.com/127579128

jueves, 1 de octubre de 2015

Octubre-otoño

Cae la lluvia implacable
de octubre-otoño mediterráneo
mientras se oye la melodía de un piano ‘solamente una vez’
y se va quemando la barrita de incienso.

Si tuviera los ojos abiertos
y la tele con volumen
no habría música ni lluvia
y probablemente
el parloteo del telediario
distraería también el aroma.

Perderse todo eso por un puñado de no-noticias.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Faulenzen, flâner, sestear



Tres palabras para un festivo en medio de la semana, tras la gran alegría de apagar el despertador olvidado de desconectar y dar media vuelta en la cama.

Faulenzen es algo así como vaguear, no hacer nada, sin connotaciones negativas, porque apetece.
Flâner es caminar sin un rumbo predeterminado, llevado por aquello que llama la atención, se me ocurre traducirlo por deambular.
Sestear no precisa de mayor explicación, es lo que estaba haciendo el grupito de franceses que tenía al lado en el césped que se ve en la foto.


Faulenzen, flâner, sestear...¿qué otras palabras más os inspiran este tipo de vacaciones entre semana? 

domingo, 30 de agosto de 2015